
Sin embargo, no hay manera. Aston Villa, PSV, Sevilla, Racing, Mallorca, Zaragoza o Fenerbahce se han echado atrás al conocer las pretensiones del jugador. Saviola cobra, según algunas fuentes, 5 millones de euros brutos (alrededor de 3 netos), una ficha que algunos de los clubes mencionados (los extranjeros, básicamente) estaban dispuestos a aceptar. El problema viene cuando el tal Cabrera Brizuela pide, además, una prima de fichaje que ronda los 6 millones de euros que, sumados a otros tantos que pide el Barça por el traspaso y al salario del jugador, convierten la operación en poco menos que inviable.
Saviola tiene todo el derecho a percibir lo que marca su contrato y, si lo desea, también a permanecer en el Barcelona esta temporada. Sabe, no obstante, que Rijkaard no cuenta con él y que tendrá que ver casi todos los partidos (si no todos) desde la grada.
¿POR QUÉ RIJKAARD NO CUENTA CON ÉL?
Debo admitir que a mí me gusta Saviola. Me gusta porque es rápido, escurridizo y tiene gol, pero concedo aún más crédito a un entrenador que ha conseguido varios títulos siendo fiel a un estilo de juego determinado y contando con los jugadores que ha creído más adecuados. Por lo tanto, no sé si a Rijkaard no le gusta el Pibito por ser bajito (Messi o Giuly también lo son), porque no se sacrifica en defensa (sólo le permite eso a un jugador: Ronaldinho) o porque tiene la costumbre de bajar la cabeza mientras conduce el balón en un equipo acostumbrado a jugar a uno o dos toques. No tengo ni idea, igual que ignoro si hay algún tipo de consigna extradeportiva (herencia del gaspartismo) que le haya inducido a descartar las cualidades -que las tiene- de Saviola. En cualquier caso, si el entrenador que ha llevado al equipo a ganar dos Ligas y una Champions League no cuenta con Saviola, me parece perfecto y tiene mi modesto apoyo.
¿POR QUÉ SAVIOLA NO ACEPTA NINGUNA OFERTA?
Fundamentalmente (o exclusivamente), por motivos económicos. Desde que Laporta llegó a la presidencia del club, el Barça ha mantenido diversas reuniones con el ínclito Cabrera Brizuela (el único representante que conozco que sólo lleva un jugador) para adecuar las condiciones del contrato de Saviola a la fórmula “fijo + incentivos” que la directiva ha impuesto al resto de la plantilla. No ha habido manera, como tampoco la ha habido de librarse del millón de euros pactado por obtener la nacionalidad española o de los seis mil euros por cada gol anotado. Hasta ahí, todo perfecto, puesto que cada uno defiende sus intereses del modo que cree más oportuno.
Sin embargo, me pregunto si a un jugador (esté o no mal asesorado) le merece la pena perder toda una temporada por cobrar cinco o seis millones de euros de prima de traspaso cuando quede libre. Hay quien dice que Saviola no acepta irse cedido o traspasado porque tiene ya firmado un precontrato para la próxima temporada con algún equipo (el Sevilla es el que viene a la cabeza de mucha gente, pero también hay quien ve la figura del Real Madrid). Si es así, además de ilegal (no podría firmar nada hasta el 1 de enero) sería, a mi entender, éticamente reprobable y no haría más que fomentar la imagen de ‘peseteros’ que ha acompañado a muchos futbolistas desde que se dispararon las cifras de salarios y traspasos hace ya un par de décadas. Una imagen que, dicho sea de paso, es la opuesta a la de Van Bommel, que ha preferido jugar en el Bayern antes que tener pocos minutos en el Barça.
Saviola y Riquelme: dos víctimas del entorno
Tal vez no venga al caso, pero no deja de ser curioso y muy ilustrativo de lo que tradicionalmente ha rodeado al club: el famoso entorno. Saviola llegó a Barcelona fruto de una presión causada por el fichaje de Zidane por el Madrid y en una época en la que el Barça llevaba unos cuantos años sin ganar na

- Si Saviola se queda en el Barça, ¿jugará algún partido oficial?
- ¿Será el argentino un elemento desestabilizador del vestuario?
- ¿Se mantendrá firme en su postura cuando se abra el mercado de invierno?
- ¿Qué hay que hacer para ganarse la vida sin dar un palo al agua como Cabrera Brizuela?